Ir al contenido principal

...Víctima...

Hoy es el día perfecto para escribir, fuera llueve y hace frío, lo escucho a través de la ventana. La lluvia siempre me ha servido de inspiración, me sabe a nostalgia, quizá a algo de melancolía y sobre todo a mucha, mucha, mucha reflexión.

Entre tanto reflexionar he llegado a la conclusión de que ante las grandes crisis el corazón se rompe o se curte, creo que no hay término medio. Si bien también sé que sólo puede curtirse mediante la aceptación y el aprendizaje, la disolución del dolor es un proceso lento, y sin la aceptación ese dolor sólo va a quedar enterrado en lo más profundo de tu ser y, créeme, a la larga te dará problemas. No se puede vivir con un dolor anclado, no se puede huir de él, si no lo aceptas y aprendes sólo conseguirás que te destruya desde dentro, empezarás a tener secuelas físicas, ya que los traumas no resueltos te enferman mental y físicamente.

Sé que es duro enfrentarse a algo que te ha hecho daño, sé que es complejo deshacer una madeja de sentimientos, es confuso sentir emociones contrarias, normalmente las grandes crisis te llevan a ello, a la terrible dualidad moral, hasta que punto está bien o mal mi decisión, mi final, mi opción o mi consecuencia, hasta que punto lo que yo siento y pienso está bien o mal.

Como siempre no tengo un patrón para lo que es correcto, siento si decepciono, pero lo que sí tengo es un corazón curtido con grandes crisis y una infinidad de traumas por disolver. Para ello tengo que ayudarme de mi dualidad moral, a partir de ahora voy a tomar cada decisión en mi vida basándome sólo en en el simple hecho de "¿a qué parte de mi moral alimenta?":  a aquella que está terriblemente cómoda en el papel de víctima, o a la que acaba de nacer y ha decidido que ya es hora de que me quieran bien, empezando indudablemente por mi.

He sido terriblemente cruel, injusta y salvajemente mentirosa conmigo misma. Me debo muchísimas explicaciones que aún no tengo, pero prometo que tendré. Me debo un amor propio digno de la mujer que mis grandes crisis han creado, le debo a mi mente compleja muchísimas vacaciones y a mi corazón roto... a él le debo toda una vida.

Hoy tengo que pedirme perdón a mi, tengo que pedirme perdón por el daño que me he ocasionado, lo siento, prometo cuidar de mí, prometo protegerme de lo que sé que está mal, prometo no volver a abrazar a la toxicidad que tanta comodidad me inspira y que tanto dolor me produce. 

No voy a seguir lamentándome por una vida de equivocaciones, esa ya no soy yo, no puedo soportar más su peso y por tanto tengo que dejar aflorar ese dolor, ese dolor que enterré y que por supuesto como ya he dicho, me ha dado problemas. No puedo huir de él, no puedo olvidarlo... y la vida se está empeñando en recordármelo. 

Puedo aceptar mi pasado y aprender de él, o dejar que siga marcando el ritmo el resto de mi vida, y hoy lo único que tengo claro es que, como he dicho muchas veces, soy una superviviente, y a mi ninguna gran crisis puede destruirme.




Comentarios

Entradas populares de este blog

El atardecer

Hay una frase que me encanta: "clavo que saca otro clavo vive siempre en agujero ajeno", y qué cierto es... Y en esa tesitura me encuentro sin saber realmente si mi herida ha sanado, y llego a pensar que quizá sólo me he puesto una camiseta por encima de ella. Quizá en mi ensimismada búsqueda del amor he vuelto a tropezar y estoy queriendo idealizar migajas de lo que realmente puedo llegar a alcanzar, quizá la vida si que está hablándome y vuelvo a hacerme la ignorante. El amor se transforma, pero... ¿puede nacer entre escombros de un alma rota? Es decir, ¿se puede amar aún teniendo que sanar el amor derrochado anteriormente? Ya no sé diferenciar si es una tirita o una puerta abierta, a veces si que me planteo las diferencias, diferencias tangibles, diferencias de ideologías, de tiempos, de cultura, de forma de vivir... Diferentes metas, diferentes objetivos vitales. Quizá ha sido un tiempo precioso y hay que empezar a recoger cuando vienen las nubes, aunque bailar bajo la ll...

Un paso por delante

 El amor es... complejo, complicado... y muy personal. Intentar entenderlo es como querer mantener el agua entre las manos, imposible, al final irónicamente se escapa, como se escapan los sentimientos de los corazones que no los entienden. Se anhela la felicidad del amor pleno, cómodamente pedimos que sea fácil, no comprendemos que no puede ser fácil que dos personas totalmente distintas se acepten, se amen, se cuiden y se sacrifiquen. No queremos renunciar a nada, sin embargo el amor es sacrificio, es entender que no eres uno sólo, y que cada persona viene con sus propias heridas, es ser capaces de quitarse el chaleco antibalas y abrazar a quien tiene un arma y puede dispararte en cualquier momento, es confiar, es saltar de espaldas... Fácil? Fácil es hacer una vida sólo, cómoda, sin expectativas ni explicaciones, sin conversaciones incómodas, sin renunciar a tu tiempo, tu libertad, tus prioridades y tus anhelos. Pero eso no es el amor, no nos engañemos, el amor te quita libertad ...

6 días x semana

Hoy es un día raro, y cómo no, en los días raros explotan las mejores entradas. No sé si son mis hormonas, la sobredosis de estrógeno o la falta de testosterona, pero estoy especialmente blanda. Estoy empezando a mirarme con ojos amables y dejar de ser tan dura conmigo misma, los diamantes se forman bajo altas presiones, pero creo que ya estoy lo suficientemente pulida y puedo permitirme relajarme en mi vitrina. No puedo aspirar constantemente a ser la mejor en todo, la mejor para quien? Lo peor es que la mejor para mí, y para mí nunca es suficiente, siempre puedo ser más lista, más guapa, más fuerte, más disciplinada, más delgada, o era más gorda? A veces pierdo el norte... ya basta, soy perfecta. Últimamente me levanto mirándome de otra forma, estoy intentando ver mis puntos fuertes, lo que realmente mi cuerpo me permite hacer, y además... siendo realistas... he estado comparándome con gente que o han pagado para tener los atributos que tienen o son mucho más jóvenes que yo, pero a n...